3 de febrero de 2011

Antipatía

Una pistola en su mano derecha. Otra en la mía.
Nos miramos a los ojos primero. Después nos apuntamos. Entretanto nos decimos no sé que cosas que ninguno piensa y que ninguno recordará.
Me gustaría decir que esta historia termina en algo bueno. Que tiene algún mensaje. Que todavía hay esperanza.
Nos apuntamos a la sien, y ninguno parece entender razones ni querer desistir de sus intenciones.
Entiendo entonces lo que significa empatía. Sentimos lo mismo, me imagino, hasta que, aterrado, miro su mano temblar.
Sé que no escucharé nada, pues probablemente la bala entre antes de poder oírla. Y aunque pudiera oírla.
Entiendo entonces lo que significa antipatía. Bajo el arma. Él también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada