5 de julio de 2010

Las palabras

Es verdad que las palabras también se escuchan en el silencio. Querría haberlo dicho de esta o de alguna otra manera. Ahora hay silencio, porque el silencio también se escucha en las palabras.
"Te quiero, y eso es suficiente", pensé en silencio. Lo escribí para no olvidarlo, lo escribí para algún día decirlo, para algún día decírselo.
Pero no, al final no atiné a decirlo (ni siquiera atiné a escucharme en silencio), sólo atiné al desatino.
Pienso en lo que se ve cuando no hay fuerza para abrir los ojos, en lo que se siente cuando no hay fuerza para salir, en lo que se escucha cuando no hay fuerza para callar.
Porque aunque haya palabras más bonitas que el silencio, son tan pocas que difícilmente se escuchan ya.
Y es entonces cuando la búsqueda cesa, cansada de sí misma. Ya no se ve, ya no se siente, ya no se oye.

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